En ese sentido, ya había remarcado que no alcanza con colocar a un joven talento en un asiento de F1: "No es solo poner a un chico en un coche: luego tienes que lidiar con todo lo demás, la presión, las entrevistas, las críticas, 100 mil espectadores en las tribunas". Para ejemplificar la complejidad del entorno, mencionó el caso de Liam Lawson, que no logró afianzarse en Red Bull y fue relegado a un equipo menor tras un inicio complicado.
La entrevista también abordó el fenómeno de los denominados "hijos de papá", término utilizado por el periodista Jacopo D’Orsi al hacer referencia a pilotos como Lance Stroll, hijo del dueño de Aston Martin, y Jack Doohan, hijo del múltiple campeón de motociclismo Mick Doohan. Briatore respondió con contundencia: "Stroll tiene un equipo propio y es un caso aparte. En cuanto a Jack, puedes ser el hijo de Mick pero si no eres competitivo no vas a ningún lado, todos son rápidos. Aunque, claro, no es fácil".












