El fútbol brasileño volvió a ser testigo de un episodio de extrema violencia. Si bien Cruzeiro se consagró en el Campeonato Mineiro tras vencer 1-0 a Atlético Mineiro en el clásico de Belo Horizonte, la definición quedó completamente opacada por un escandaloso final que terminó con una batalla campal entre los jugadores y un récord de expulsiones en el fútbol brasileño.
El partido parecía encaminado cuando el conjunto local ganaba gracias al gol de Kaio Jorge en el primer tiempo. En el cierre, Atlético Mineiro buscaba el empate y la tensión explotó en el primer minuto de adición.
Todo comenzó cuando el arquero visitante Everson controló la pelota dentro del área y fue a disputar el rebote el mediocampista Christian. El choque entre ambos desató la reacción del arquero, que tiró al rival al suelo mientras le reclamaba. En cuestión de segundos, futbolistas de los dos equipos se acercaron y la discusión derivó en una pelea generalizada.

La situación escaló rápidamente con empujones, piñas y patadas voladoras en distintos sectores del campo. Además, entre los protagonistas hubo varios argentinos. Lucas Romero recibió una trompada por la espalda del delantero Hulk, mientras que Lucas Villalba respondió con una patada voladora contra el atacante brasileño, quien luego intentó buscar revancha.
También se vio al entrenador argentino Eduardo Domínguez, flamante técnico del Mineiro, intentando separar a los futbolistas en medio del caos. Incluso suplentes y miembros de los cuerpos técnicos se sumaron al tumulto, lo que obligó a intervenir al personal de seguridad y a la policía para controlar la situación.
Pese a la magnitud del escándalo, el árbitro Matheus Candançan no expulsó a ningún jugador durante el partido. Sin embargo, horas después el acta oficial reflejó una decisión histórica: el juez informó la expulsión de 23 futbolistas por su participación en la gresca.
En el informe arbitral, Candançan señaló que el origen del conflicto fue el cruce entre Everson y Christian. "Tras recibir una falta, derribó a su oponente, cargó contra él y golpeó brutalmente en la cara con la rodilla al número 88 (Christian). Aclaro que tras esta acción, se desató una pelea generalizada, lo que hizo imposible mostrarle la tarjeta roja", explicó en su reporte sobre sus expulsión del arquero.

"Por golpear con la espinilla a su oponente, el número 22 (Everson), en la cabeza, con fuerza excesiva e intensidad, cuando el balón ya estaba en posesión del arquero. Aclaro que tras esta acción se desató una gresca general, lo que hizo imposible mostrar la tarjeta roja", detalló en la expulsión de Cristian.
Para los otros 21 futbolistas que tuvieron roja, el árbitro dio la misma justificación: "Fue expulsado por golpear y patear a sus oponentes durante la pelea después del final del partido, y no fue posible mostrarle tarjeta roja debido al caos".

Con ese número de sancionados, el clásico entre Cruzeiro y Atlético Mineiro se convirtió en el partido con más expulsiones en la historia del fútbol brasileño, superando las 22 rojas que se registraron en un encuentro entre Portuguesa y Botafogo en 1954. Cabe aclarar que el récord mundial, según Guiness, lo tiene un partido entre Claypole y Victoriano Arenas de 2011 por la Primera D, donde vieron la roja 36 jugadores.
Más allá del escándalo, Cruzeiro levantó su 19° título estadual, el primero desde 2019, y además cortó la racha de cinco campeonatos consecutivos que había conseguido su clásico rival. En cuanto a las sanciones, según el Código Brasileño de Justicia Deportiva, se cumplirán únicamente en competencias organizadas por la Federación de Fútbol de Minas Gerais.
Todos los expulsados
ATLÉTICO MINEIRO
1. Everson
2. Gabriel Delfim
3. Preciado
4. Lyanco
5. Ruan Tressoldi
6. Junior Alonso







