Una polémica decisión arbitral sacudió el fútbol brasileño. Manaus ganaba 1-0 ante Parintins en la semifinal del Campeonato Amazonense (el Barezao), pero un penal sancionado tras una atajada del arquero cambió el rumbo del partido y desató un fuerte escándalo.
El controversial episodio ocurrió a los 41 minutos del segundo tiempo. Un futbolista de Parintins desbordó por la banda y lanzó un centro rasante que encontró a su delantero en el área, quien remató al arco. El tiro fue contenido por el arquero de Manaus, Eugenio, que estaba estorbado por uno de sus compañeros.

En ese momento llegó la decisión que generó la polémica: el árbitro Leonardo Chaul Paixão interpretó que el defensor del Manaus había tocado la pelota con la mano y sancionó penal para el equipo visitante. La repetición mostró que el balón había sido controlado por el arquero con ambas manos, lo que dejó en evidencia el error.
A pesar de que sus asistentes intentaron advertirle sobre la jugada, el juez ratificó el cobro. Sin VAR en esta instancia, solo se utilizará en la final, Parintins aprovechó la oportunidad, convirtió el penal y empató el encuentro.









