En la formación rocosa de Roque Bentayga, en Gran Canaria, un equipo de arqueólogos descubrió la prueba más antigua de procesamiento de cereales en el archipiélago canario. El hallazgo se produjo en el complejo de cuevas C008, un sitio que funcionó como granero y espacio de procesamiento de plantas, y que luego fue utilizado como lugar de enterramiento.
Los antiguos canarios, de origen amazigh o bereber, habitaron estas cuevas entre los siglos X y XIII. Las excavaciones permitieron recuperar más de 200 artefactos líticos, entre los que se destaca un pequeño cuchillo de basalto que mostró marcas características bajo el microscopio.
Las herramientas que cambian el panorama
El análisis de los patrones de desgaste en estas piezas reveló que fueron utilizadas de manera repetida para cortar tallos de cebada, similar al uso que se le da a las hoces. Este dato es clave porque hasta ahora existía un debate entre los especialistas sobre si los habitantes originarios contaban con esta tecnología antes de la llegada de los españoles en el siglo XV.
La evidencia apunta a que los canarios prehispánicos ya dominaban técnicas agrícolas avanzadas para su época y entorno insular. El sitio sugiere una organización social que incluía el almacenamiento de granos y el procesamiento sistemático de plantas.

El descubrimiento fue dado a conocer a través de un reporte en La Brújula Verde y cuenta con una publicación detallada en la revista Journal of Archaeological Science: Reports.









