A diez años de sorprender al mundo con su título de Premier League, el Leicester City confirmó su descenso a la League One, tercera división del fútbol inglés, tras empatar 2-2 frente al Hull City. El resultado selló una temporada marcada por la irregularidad y profundizó el deterioro deportivo de un club que hace apenas una década tocaba la gloria.
Los Foxes, que en 2016 conquistaron la máxima categoría inglesa en una de las mayores hazañas de la historia, atraviesan hoy una realidad completamente opuesta. Con apenas una victoria en sus últimos 18 partidos y una racha de siete encuentros sin triunfos, terminó en el puesto 23 de 24 equipos, condenándose a su segundo descenso consecutivo.











