La ciudad de Córdoba será el escenario de una nueva muestra de obediencia por parte de los directivos del fútbol de las provincias el próximo 7 de marzo en el marco del tercer Encuentro de Dirigentes del Consejo Federal. En el estadio Ángel Sandrín, se espera la llegada de unos 2.000 dirigentes que aguardan con ansias las directivas de la cúpula central de la calle Viamonte. El anfitrión, Emeterio Farías, prepara el terreno para recibir a Claudio Tapia y Pablo Toviggino, quienes manejan los hilos del deporte con una mano de hierro.
Esta cumbre ocurre mientras los máximos responsables del fútbol argentino enfrentan serios cuestionamientos y diversas investigaciones en el ámbito de la justicia federal. Tapia y su ladero Toviggino han sido señalados en causas penales que investigan desde irregularidades en contratos de televisación, hasta presunto lavado de activos y evasión fiscal. A pesar de estas sombras legales, la dirigencia del interior parece preferir el silencio cómplice para asegurar la supervivencia de sus instituciones en los torneos.










