El arranque de las Eliminatorias UEFA hacia el Mundial 2026 no pudo haber sido más negativo para Italia. La Azzurra sufrió una dura caída por 3-0 ante Noruega en Oslo, un resultado que tuvo consecuencias inmediatas: Luciano Spalletti fue destituido de su cargo como director técnico.
La situación es alarmante para un seleccionado que ya se perdió los dos últimos Mundiales y que ahora comienza a temer seriamente por un tercer fracaso consecutivo. La caída dejó secuelas importantes dentro de la Federación Italiana de Fútbol, donde ya se habla de una crisis profunda.
En medio de este contexto, empiezan a circular nombres para ocupar el banco. Uno de los que gana terreno es Claudio Ranieri, quien recientemente se retiró de la dirección técnica para asumir como director deportivo de la Roma. Aunque se alejó de la actividad como entrenador, estaría dispuesto a aceptar el reto de ponerse al frente de la selección nacional, algo que nunca ha hecho en su carrera.










