El comunicador turco Burhan Can Terzi había asegurado que Galatasaray tenía acordado el fichaje de Jamal Musiala, pero el club negó la información y la Justicia de su país abrió una investigación
En pleno mercado de pases europeo, se produjo una situación totalmente atípica: un periodista deportivo fue detenido e interrogado por las autoridades después de publicar información sobre unsupuesto fichaje. El protagonista fue Burhan Can Terzi, quien posteriormente recuperó su libertad.
El caso se originó por una información difundida por Terzi sobre Jamal Musiala. El periodista había asegurado que Galatasaray tenía acordada la incorporación del futbolista alemán, una versión que el club negó públicamente y que terminó derivando en una investigación de la Fiscalía General de Bakırköy por la "presunta difusión pública de información engañosa".
Desde Galatasaray cuestionaron especialmente la reiteración de la información, al considerar que mantener vigente una versión que ya había sido desmentida podía contribuir a desinformar a la opinión pública. Terzi, lejos de retractarse, defendió la veracidad de lo publicado.
Terzi había asegurado que Musiala iba a jugar en el Galatasaray
El periodista sostuvo que contaba con información proveniente de distintas fuentes que apuntaban a una posible llegada de Musiala a la concentración del conjunto turco. También aseguró que era consciente de que Galatasaray podía salir públicamente a negar la operación, pero afirmó que continuaba confiando plenamente en sus datos y llegó a poner su propia reputación como garantía.
En medio de la investigación, Terzi señaló a Oktay Ercan, empresario turco y propietario del club belga Westerlo, como la persona que le habría proporcionado la información sobre el supuesto movimiento del futbolista.
A raíz de las diligencias iniciadas por la Fiscalía General de Bakırköy, las autoridades trasladaron al periodista a una dependencia policial para tomarle declaración. Tras responder las preguntas, fue puesto en libertad.
La detención, por lo tanto, se produjo en el marco de una investigación y no representa una condena contra Terzi, quien tampoco permanece actualmente bajo custodia. Mientras tanto, Galatasaray mantiene su negativa respecto de la información difundida y el caso continúa bajo análisis de las autoridades turcas.