En diciembre de 2013, Rodolfo D’Onofrio asumió la presidencia de River luego de una etapa caótica con Daniel Passarella al mando. Ni el más optimista imaginaba que en sus dos mandatos lograría títulos históricos, orden económico y una remodelación profunda del Estadio Monumental que luego continuó Jorge Brito. Su gestión lo dejó como un dirigente respetado por los hinchas, algo inusual en el fútbol argentino.
De cara a las elecciones presidenciales de noviembre de 2025, D’Onofrio confirmó en diálogo con Radio La Red que no volverá a postularse: "La familia está de acuerdo con la decisión que he tomado. No me voy a presentar como candidato. ¿Por qué? Después de ocho años, no hay que perpetuarse. Hay que darle paso a los más jóvenes. No creo en los salvadores. Creo en los equipos, en grupos de gente".
El exmandatario aseguró que trabajará activamente para que Stéfano Di Carlo, actual secretario general y ex vicepresidente, sea quien continúe el proyecto oficialista: "Estoy ayudando, trabajando para que Stéfano Di Carlo sea presidente. Lo estoy apoyando en el proyecto. Con él, con Andrés Ballotta, trabajamos en el proyecto. Me voy a ocupar del armado y todo lo que requieran de mí. No para ser quien esté en la sombra, no…".










