En 1978, el rey marroquí Hasán II, amenazó con la anexión de Ceuta y Melilla. La respuesta de Adolfo Suárez fue inmediata: advirtió que España respondería militarmente para defender su soberanía.
La integridad territorial de Españaatraviesa hoy uno de sus momentos más críticos debido al nefasto manejo del gobierno socialista de Pedro Sánchez, cuya debilidad ha alentado una invasión sin precedentes en el norte de África.Sin embargo, la firmeza en la defensa de Ceuta y Melilla —ciudades españolas desde 1415 y 1497, respectivamente— fue una constante en la Transición.
En enero de 1978, durante una visita a Madrid con el Rey Juan Carlos I como testigo, el monarca marroquí Hasán II intentó intimidar al recién elegido presidente Adolfo Suárez.
Adolfo Suárez
En un encuentro marcado por la tensión, el monarca alauita, envalentonado por el éxito de la Marcha Verde sobre el Sáhara Occidental en 1975, lanzó un desplante directo contra la seguridad nacional: "Usted sabe que Ceuta y Melilla no tienen defensa ante una invasión por sorpresa de Marruecos".
Ante este ataque frontal a la soberanía, Adolfo Suárez no se achantó y respondió con una contundencia que hoy parece olvidada en los pasillos de La Moncloa:"Sabe usted que, si eso sucediera, podríamos bombardear Rabat, o Casablanca, en tan solo 48 horas".
Con esta advertencia tajante, Suárez recordó que "defender el territorio español está establecido en nuestros planes de Defensa", frenando en seco las ansias expansionistas de un Marruecos que buscaba aprovechar la supuesta debilidad política española.
Hassan II
Esta lección de patriotismo de Suárez contrasta dolorosamente con la realidad actual, donde la crisis migratoria se ha convertido en una auténtica invasión tolerada por el socialismo. Los datos de la última incursión masiva son escalofriantes:
Se estima que 40.000 inmigrantes entraron ilegalmente en Ceuta y otros 1.135 en Melilla bajo la mirada pasiva del Gobierno.
La crisis se ha cobrado al menos 72 muertos, la mayoría ahogados, mientras Rabat se lava las manos achacando el desastre a "mafias" y "desinformación".
El presidente de la Ciudad, Juan Jesús Vivas, ha denunciado que más de 10.000 personas permanecen aún en Ceuta, desmintiendo la "normalidad" que intenta vender el sanchismo.
El CETI se encuentra colapsado, con más de 700 personas hacinadas en un recinto diseñado para 512 plazas.
Ceuta, España.
Mientras líderes como Santiago Abascal exigen la "militarización permanente de la frontera" y el vicepresidente de la Junta de Andalucía, Manuel Gavira, denuncia que esta "invasión alentada por Marruecos" está convirtiendo a la región en el "vertedero de las políticas suicidas de Sánchez", el ministro Albares es tildado de "traidor" en redes sociales.
La desidia institucional es tal que incluso 22 países de la Unión Europea han tenido que reclamar un endurecimiento de la política migratoria ante el descontrol español.
La historia de Adolfo Suárez y su amenaza de bombardear Rabat en 48 horas sirve hoy como un recordatorio de que la soberanía no se negocia ni se entrega, se defiende con la firmeza que solo un verdadero servidor de la Nación es capaz de ejercer.