El ciclo de Marcos Rojo en Boca ya está terminado, aunque en los papeles todavía no se haya formalizado. Sin minutos en el Mundial de Clubes, sin lugar en el equipo y con un vínculo desgastado con la dirigencia y el cuerpo técnico, el ex capitán se entrena a diario en Ezeiza, aunque sin perspectivas de volver a jugar.
La tensión con Miguel Ángel Russo, que terminó de marginarlo en Estados Unidos, marcó el punto de quiebre. Incluso, en el último fin de semana, Rojo publicó dos fotos entrenando en Boca Predio acompañadas por letras del tema “Cuando me ven” de Mike Towers, en lo que muchos interpretaron como un mensaje dirigido al DT y al club.
"Sin la ayuda de ustede' yo progresé / Cuando me bendicen no puede ser / Dio' me bendice, pero Lucifer / 'Tá buscando que yo pierda la fe", dice una de las frases que eligió el defensor de 35 años. Y también: "Los mío' preguntándome qué hay que hacer / Las babie' llamando, lo quieren hacer / Me celan porque como yo quieren ser / Y no pueden ni volviendo a nacer".











