Tras rescindir su contrato, el español regresó al predio para recoger sus pertenencias y despedirse de sus compañeros, y dejó un emotivo mensaje para el club, los hinchas
Si bien su salida de Boca ya había sido oficializada días atrás, Ánder Herrera todavía tenía una última cuenta pendiente. Este jueves por la mañana, mientras el plantel iniciaba la pretemporada bajo las órdenes de Rodolfo Arruabarrena, el mediocampista español se presentó en el predio de Ezeiza para retirar sus pertenencias y despedirse de sus compañeros y agradecer el cariño recibido durante su paso por el club.
En declaraciones para la prensa presente en el lugar, lejos de mostrarse incómodo por el final anticipado de su ciclo, el ex Athletic Bilbao y Manchester United eligió palabras de gratitud y emoción por su partida. "He sido muy feliz aquí en este último año y medio, la he pasado muy bien, he conocido gente increíble. La gente que forma a Boca me va a marcar para el resto de mi vida. Es una experiencia de mi vida que no la voy a olvidar", aseguró ante los medios presentes.
Herrera remarcó que la posibilidad de vestir la camiseta azul y oro significó la concreción de un anhelo personal. "Agradecimiento total a Boca que me trajo, que me dio la oportunidad de cumplir un sueño. Desearle lo mejor a lo que viene, a mis compañeros, creo que Boca tiene unas posibilidades enormes”, sostuvo.
El volante también hizo una autocrítica sobre el paso del equipo durante su estadía en el club. “Este último año y medio se han hecho las cosas bien, pero es cierto la exigencia de Boca es ganar y no hemos ganado. Hay que aceptarlo, desearle lo mejor al cuerpo técnico y a mis compañeros”, reconoció.
Una salida sin conflictos
Pese a que su contrato tenía vigencia hasta diciembre de 2026, Herrera explicó que la rescisión se resolvió rápidamente y sin diferencias con la dirigencia ni con el nuevo cuerpo técnico. "Fue fácil. Cada cuerpo técnico tiene sus prioridades. Un día si soy entrenador tendré las mías. Lo que le dejé claro al club es que en ningún caso conmigo iba a haber ningún tipo de problemas", explicó.
Herrera se fue sin problemas de Boca
"Yo lo que hice es ponerle más fáciles las cosas al nuevo cuerpo técnico, para que trabaje con el grupo que considera que va a ser el mejor para Boca", insistió. Además, enfatizó en que su vínculo emocional con la institución continuará más allá de su partida. "Boca deja de tener a un jugador, pero tendrá a un hincha para el resto de mi vida".
La no reunión con Riquelme
En otro tramo de sus declaraciones, el español también negó haber mantenido una reunión reciente con Juan Román Riquelme, aunque destacó la buena relación que los une desde su llegada al club. "Román tiene mucho qué hacer. Es el presidente del club más grande del mundo. Seguramente vamos a encontrar el momento para vernos, darnos un abrazo y charlar, pero ahora la prioridad es Boca", afirmó.
Herrera no se reunió con Riquelme
"La prioridad no es Ander Herrera. La prioridad es Boca, intentar que tenga un segundo semestre lo más exitoso posible. Entiendo que Román tiene muchas cosas que hacer, Boca demanda tiempo. Seguro antes de volver a España nos vemos y nos damos un abrazo", subrayó.
Cómo ve al equipo de Arruabarrena y su futuro personal
Antes de despedirse, Herrera se mostró optimista respecto al futuro del equipo y respaldó el inicio del ciclo de Arruabarrena. "El nuevo cuerpo técnico viene con energías renovadas. Los cambios en el plantel le harán bien. Seguro las cosas van a salir mejor. Soy optimista porque las posibilidades de Boca son enormes", señaló.
Herrera cree que le irá bien al segundo ciclo Arraubarrena en Boca
Por último, dejó abierta la puerta para un eventual regreso al club, aunque desde otra función. Consultado sobre su interés por la dirección técnica, respondió con cautela: "Le tengo tanto respeto a este club y a su historia que hay que formarse muy bien y estar preparado para dirigirlo. Ojalá algún día esté preparado para volver a este club desde otro rol, pero me gusta ser humilde y prudente con los pasos que voy a dar".
Así, entre abrazos, agradecimientos y sin reproches, Herrera cerró una etapa breve pero significativa de su carrera. Boca perdió a un futbolista, pero, según sus propias palabras, ganó un hincha para siempre.