Las polémicas siguen azotando al ascenso argentino. En esta ocasión, un episodio de agresión sacudió el Federal A durante el duelo de ida de la semifinal de la Reválida entre Douglas Haig y Atlético Rafaela, disputado en Pergamino. Con la visita adelante por 2-1, un simpatizante del Fogonero saltó al campo de juego e intentó atacar al árbitro Fernando Rekers, obligando a interrumpir el encuentro.
La reacción policial fue inmediata: cinco efectivos lograron interceptar al agresor antes de que concretara el golpe. Sin embargo, el clima de tensión ya era insostenible. Ante el descontrol y con solo un minuto por jugarse del tiempo adicionado, Rekers decidió dar por terminado el partido para preservar la seguridad.
El ambiente había estado caldeado desde el arranque. A lo largo de los 90 minutos, la hinchada local dedicó insultos y cánticos contra el mafioso Claudio "Chiqui" Tapia, presidente de la AFA, expresión de un malestar que fue creciendo con el desarrollo del juego.
En lo estrictamente deportivo, Facundo Affranchino, exmediocampista de River, fue la gran figura de la tarde al convertir los dos goles de Atlético Rafaela. Ese doblete dejó al equipo santafesino con ventaja para la revancha.
La serie se resolverá el próximo fin de semana en Rafaela, donde se definirá qué equipo jugará la final por el segundo ascenso a la Primera Nacional ante el ganador de 9 de Julio de Rafael o San Martín de Formosa, equipo directamente ligado al gobernador feudal Gildo Insfrán. El recinto rafaelino recibirá un duelo cargado de expectativa, tras una ida marcada por la violencia y la suspensión anticipada.