El referente del Millonario analizó el momento del equipo, criticó la presión desmedida y sostuvo que el Muñeco Gallardo "no le encontró la vuelta al equipo"
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River atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. El equipo acumula derrotas, no encuentra regularidad y enfrenta un clima interno y externo marcado por la impaciencia. En sus últimos 12 encuentros apenas logró dos victorias y perdió nueve veces, una seguidilla que encendió todas las alarmas en Núñez. Las caídas en instancias decisivas (la eliminación ante Palmeiras en la Copa Libertadores, la derrota por penales frente a Independiente Rivadavia en semifinales de la Copa Argentina y el 2-0 sufrido en el Superclásico contra Boca) profundizaron la sensación de desorientación futbolística y desgaste general.
En ese contexto, Javier Saviola ofreció una mirada crítica sobre el presente de River y trazó un paralelismo con la delicada situación de una selección sudamericana. "Lamentablemente, River está como Chile", expresó durante una charla organizada por la Fundación FC Barcelona.
Saviola comparó el mal momento de River con Chile
Saviola profundizó en su análisis sobre Marcelo Gallardo, asegurando que el entrenador "no logró encontrarle la vuelta al equipo". De todos modos, subrayó su jerarquía y trayectoria: "Se ha convertido en uno de los técnicos más grandes de la historia. Está entre los mejores tres o cuatro. En los clubes grandes la paciencia es muy poca y la gente quiere resultados inmediatos. River es uno de los más exigentes del mundo y, cuando los objetivos no se cumplen, el hincha se cansa".
El exdelantero también comparó la situación del Millonario con la del clásico rival tras el último Superclásico. "River lo perdió y eso te marca mucho. Boca tuvo un año que quizá no fue tan bueno, pero ahora parece el mejor. Salvó el año. No encontraba el equipo, pero con este resultado todo es felicidad", apuntó, reflejando cómo un solo partido puede cambiar la narrativa de una temporada.
El análisis del Conejito expone el momento turbulento que atraviesa River, un club habituado a la exigencia máxima y que hoy paga el precio de un rendimiento lejos de lo esperado.