La derrota de Chacarita ante Atlanta no terminó con el pitazo final. Dos horas después del clásico, cuando buena parte de los hinchas ya había abandonado las inmediaciones del estadio, una interna que llevaba años latente entre dos sectores de la barra del Funebrero volvió a quedar expuesta y terminó con tiros, heridos y detenidos.
El conflicto comenzó cuando integrantes de La Famosa Banda, la facción oficial, fueron en busca de sus rivales de Los Pibes de Chacarita, con la intención de atacar el lugar donde estos últimos suelen guardar sus banderas y otros elementos. Según la reconstrucción de los hechos, alrededor de 50 miembros del sector liderado por Angélica Molina se dirigieron hacia una vivienda ubicada en la zona de Matheu y Zapata una vez finalizado el operativo policial.
La expectativa del grupo era encontrar poca resistencia, pero la situación fue diferente. Unos 40 integrantes de la facción disidente todavía permanecían en el lugar y respondieron al ataque. Lo que comenzó con piedras y armas blancas rápidamente se convirtió en una persecución que se extendió durante unos 400 metros, hasta las inmediaciones de Gutiérrez y Maipú.
El enfrentamiento duró cerca de 15 minutos y terminó con la aparición de armas de fuego. En ese marco, vecinos de la zona aseguraron haber escuchado seis detonaciones antes de que los dos grupos se dispersaran ante la llegada de la Policía.










