Con la ventaja de dos goles, el local cedió terreno y le permitió a su rival manejar más la pelota, aunque se mantuvo firme en defensa y buscó aprovechar los espacios para liquidar el encuentro. La tensión volvió a hacerse presente cuando el partido debió interrumpirse por una descompensación de un integrante del cuerpo técnico de Chicago, situación que generó una prolongada demora.
El árbitro adicionó 13 minutos, pero el marcador no sufrió más modificaciones. Así, Chacarita consiguió una victoria para garantizar su permanencia en la Primera Nacional y celebró ante uno de sus clásicos rivales, al que envió a la tercera categoría del fútbol argentino.
La caída del conjunto de Mataderos se dio en paralelo a otro partido clave en la lucha por seguir en la Primera B Nacional. Patronato, que también llegó a la jornada decisiva con 37 puntos, igualó 0-0 frente a Atlético de Rafaela y alcanzó las 38 unidades, suficientes para mantenerse en la segunda división. El equipo entrerriano, conducido por Marcelo Fuentes, no tuvo una buena presentación y sufrió durante varios pasajes del encuentro, pero consiguió sostener el empate que necesitaba para cumplir su objetivo.
De esta manera, la definición dejó a Chacarita y Patronato con la permanencia asegurada, mientras que Nueva Chicago no pudo evitar el descenso y deberá disputar la próxima temporada en la Primera B Metropolitana, algo que no hacía desde 2014. Para el Funebrero, además, el triunfo tuvo un sabor especial: 14 años después, volvió a imponerse en una definición que terminó con su rival histórico en la categoría inferior.