Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 quedaron atravesados por la polémica tras la expulsión del skeletonista ucraniano Vladyslav Heraskevych, abanderado de su país, por competir con un casco que exhibía fotografías de atletas fallecidos durante la invasión rusa a Ucrania.
La decisión fue tomada horas antes de que el deportista disputara las series clasificatorias y respondió, según explicó el Comité Olímpico Internacional (COI), al incumplimiento de la Carta Olímpica, que prohíbe manifestaciones de carácter político en sedes y competencias oficiales. La sanción fue resuelta por el jurado de la Federación Internacional de Bobsleigh y Skeleton (IBSF), que retiró su acreditación.

El conflicto se había iniciado este lunes, cuando la IBSF notificó que Heraskevych utilizaba un casco con imágenes de deportistas ucranianos muertos en la guerra, entre ellos la halterófila Alina Perehudova, el boxeador Pavlo Ischenko y el jugador de hockey sobre hielo Oleksiy Loginov. Pese a las advertencias, el atleta volvió a presentarse con el mismo diseño durante las rondas de entrenamiento del martes y miércoles.
Antes de la prueba, la presidenta del COI, Kirsty Coventry, mantuvo una reunión con el competidor para intentar destrabar la situación. Según detalló el organismo con sede en Lausana, se le ofrecieron alternativas como exhibir el casco en la zona mixta tras competir, portar un brazalete negro durante la prueba o expresar su mensaje en conferencias de prensa y redes sociales. Ante su negativa a modificar la forma de manifestación o aceptar algún tipo de compromiso, se resolvió la expulsión.









