Pavol Vasko fue descalificado tras un mordisco a lo Tyson en la oreja de Václav Mikulásek y la situación derivó en un violento descontrol fuera del octágono
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Lo que prometía ser el plato fuerte de la velada terminó convertido en uno de los episodios más polémicos del MMA europeo. El evento principal de Clash 15, disputado en Brno, República Checa, fue suspendido a los pocos segundos cuando Pavol Vasko mordió la oreja de su rival, Václav Mikulásek, en una escena que evocó de inmediato el recordado escándalo protagonizado por Mike Tyson en 1997.
El combate, anunciado como un enfrentamiento "sin reglas" bajo el lema "San Valentín sangriento", se desarrollaba en el Winning Group Arena. Apenas iniciado el cruce dentro del octágono, Mikulásek, apodado Baba Jaga, intentó un derribo sobre Vasko, conocido como Pali Hari. La respuesta fue tan insólita como antirreglamentaria: un mordisco directo a la oreja que provocó el inmediato dolor del peleador atacado y la rápida intervención del árbitro, que decretó la descalificación automática.
Si bien la organización había promocionado la pelea como extrema, los mordiscos estaban expresamente prohibidos. Las imágenes mostraron a Mikulásek con signos visibles de dolor y rastros de sangre en la cabeza, mientras el público reaccionaba con sorpresa y enojo ante la situación.
El escándalo no terminó dentro de la jaula. Tras bajar del octágono, Vasko fue interceptado por integrantes de la esquina rival y por varios espectadores. En cuestión de segundos, la situación derivó en un descontrol generalizado. Golpes, patadas, botellas, sillas volando y agresiones de todo tipo obligaron al peleador a huir hacia los vestuarios mientras el personal de seguridad intentaba contener a la multitud.
Horas más tarde, el propio luchador compartió en redes sociales una imagen de su oreja lesionada y se refirió al episodio con ironía: "Chicos, me mordió la oreja. Si quieren saber cuánto me dolió, unas 100 veces más que el dentista".
Así le quedó la oreja a Mikulásek
La escena recordó inevitablemente al antecedente más famoso de este tipo de acciones, cuando Mike Tyson mordió a Evander Holyfield en 1997, hecho que le costó la licencia y una sanción histórica. En Brno, la velada continuó pese al caos y la organización coronó a René Blahovsky como campeón en la categoría de 93 kilos, aunque el foco quedó puesto en el grave incidente.
Por el momento, no se anunciaron sanciones adicionales para Vasko, pero el episodio reabrió el debate sobre los límites, la seguridad y el control del público en este tipo de eventos, cuya repercusión se multiplicó rápidamente en redes sociales.