Lo que debía ser un cierre rutinario de partido terminó convirtiéndose en uno de los episodios más violentos que vivió el fútbol boliviano en los últimos tiempos. Real Oruro y Blooming igualaron 2-2 en la vuelta de los cuartos de final de la Copa Bolivia, pero la clasificación del conjunto cruceño desencadenó una verdadera batalla campal que dejó un saldo impactante: agresiones de todo tipo, intervención policial con gas pimienta y un total de 17 expulsados entre jugadores y miembros de los cuerpos técnicos.
El conflicto se desencadenó en los segundos posteriores al pitazo final, cuando un jugador de Real Oruro interpretó como una provocación el festejo de un rival y corrió a increparlo. La discusión atrajo rápidamente a futbolistas de ambos lados y al propio técnico de Blooming, Mauricio Soria, que intentó separar para evitar un caos mayor. Sin embargo, la tensión se trasladó pocos metros más allá y derivó en un segundo foco de pelea, esta vez con golpes de puño, empujones y corridas que involucraron a jugadores, auxiliares y miembros de los cuerpos técnicos.
La policía ingresó con escudos para contener la escena, pero la violencia escaló aún más cuando los agentes se vieron obligados a usar gas pimienta para dispersar a los protagonistas. Las cámaras captaron patadas voladoras de futbolistas de Real Oruro, a jugadores de ambos equipos en el suelo recibiendo empujones y a varios integrantes de los bancos trenzados en discusiones subidas de tono.
En uno de los momentos más tensos, la transmisión televisiva registró un cruce entre un miembro del cuerpo técnico de Blooming y el entrenador de Real Oruro, Marcelo Robledo, quien terminó cayendo al césped tras un empujón.
Los sancionados
El informe arbitral preliminar, conocido horas más tarde, confirmó la dimensión del bochorno: 17 expulsados en total. Por Blooming fueron echados 10: Gabriel Valverde, Richet Gómez, Franco Posse, César Romero, Héctor Suárez, Roberto Carlos Melgar, César Menacho, el entrenador Soria, el médico Henry Seas y el asistente José Luis Vaca. En Real Oruro vieron la roja los restantes 7: Raúl Gómez, Julio Vila, Yerco Vallejos, Eduardo Álvarez, el técnico Robledo y los colaboradores Iván Salinas y Rubén Poquechoque.
Tras este episodio, el Tribunal de Disciplina de la Federación Boliviana de Fútbol aguarda el informe definitivo del árbitro para determinar sanciones que podrían ser ejemplares, tanto por la gravedad de los hechos como por la claridad de las imágenes ya difundidas.