En el marco de sus 118 años de historia, San Lorenzo cambió su escudo. Bajo el lema "La cultura de ser grande", el club comunicó una serie de modificaciones orientadas a mejorar la estética, la legibilidad y la adaptabilidad del emblema en distintos formatos.
Según detallaron desde la institución, el rediseño incluyó una alineación más precisa de las franjas y los bordes, además de un balance equitativo en proporciones y distancias. También se trabajó en el grosor de las bandas y las líneas, tanto en los elementos gráficos como en la tipografía, con el objetivo de lograr una imagen más armónica.
Otro de los cambios destacados es la eliminación del color exterior, reemplazado por el azul característico del escudo. Esta decisión apunta a facilitar su uso en diferentes soportes, tanto físicos como digitales, y a optimizar su visibilidad.










