"Soy el espiritista más poderoso del mundo. Ahora liberaré a Harry Kane para que pueda marcar en su siguiente partido", afirmó Bonsam durante una ceremonia que difundió públicamente tras el encuentro.
Las declaraciones del líder espiritual no surgieron después del empate. Días antes del enfrentamiento, ya había anticipado que utilizaría sus supuestos poderes para intentar frenar a una de las principales figuras de Inglaterra.
En una entrevista concedida al diario británico Daily Star, Bonsam había manifestado su intención de intervenir espiritualmente para reducir el impacto ofensivo del goleador inglés y favorecer a la selección africana. "No quiero causarle una lesión grave. Solo deseo impedir que pueda hacer daño a Ghana durante el partido", había señalado antes del compromiso mundialista.
Las afirmaciones del espiritista rápidamente se viralizaron en redes sociales y medios internacionales, alimentando el debate entre quienes consideran estas prácticas parte de las tradiciones culturales de algunos países y quienes las toman como simples declaraciones anecdóticas vinculadas al fútbol.