La ampliación del número de selecciones también se refleja en la escala de premios. Los equipos que alcancen los cuartos de final, es decir, del quinto al octavo puesto, recibirán 19 millones de dólares. Quienes lleguen a octavos (del 9° al 16°) se asegurarán 15 millones, mientras que los seleccionados que queden eliminados en la instancia previa (del 17° al 32°) cobrarán 11 millones. Incluso los equipos que no superen la fase de grupos (del 33° al 48°), percibirán 9 millones.
Además del dinero asociado al rendimiento deportivo, la FIFA garantizó un adelanto de 1.5 millones de dólares para cada una de las selecciones clasificadas, destinado a cubrir gastos de preparación y costos operativos. De este modo, todas las federaciones participantes tienen asegurado un ingreso mínimo de 10.5 millones de dólares, independientemente de su desempeño en el torneo.
Con este esquema, el Mundial 2026 no solo será el más grande en cantidad de equipos, sino también el más lucrativo. La suma total supera ampliamente los más de 400 millones repartidos en Qatar 2022, que en su momento ya habían marcado un máximo histórico, y consolida la tendencia de crecimiento económico de la Copa del Mundo impulsada por la FIFA.