La celebración de la Selección Argentina tras la victoria sobre Inglaterra en las semifinales generó una fuerte repercusión internacional luego de que varios futbolistas posaran con una bandera que llevaba la inscripción: "Las Islas Malvinas son argentinas".
Tras ese episodio, la FIFA abrió un expediente para analizar lo ocurrido, especialmente después de los reclamos presentados desde el entorno del fútbol inglés.









