El debut de Franco Colapinto en la Fórmula 1 con Alpine continúa generando repercusiones, pero esta vez el foco estuvo fuera de la pista. Tras reemplazar a Jack Doohan en el Gran Premio de Imola, el piloto argentino fue protagonista no solo por su estreno en la categoría, sino también por una inesperada controversia en redes sociales que forzó a la escudería francesa a intervenir con un comunicado que, de forma implícita, aludió a los hinchas argentinos.
La tensión comenzó el lunes por la mañana, cuando el australiano denunció que "fanáticos argentinos" habían difundido contenido falso en internet. En su cuenta de Instagram, compartió una imagen manipulada que simulaba una publicación de su padre, Mick Doohan, burlándose del accidente que sufrió Colapinto durante la primera clasificación de Imola.











