La clasificación del Gran Premio de Brasil de Fórmula 1 comenzó bajo condiciones climáticas adversas. Franco Colapinto llegó a salir a pista para disputar la Q1, pero la dirección de carrera decidió detener la sesión con bandera roja ante la intensificación de la lluvia.
La interrupción se produjo cuando todavía quedaban 15 minutos y 37 segundos para completar la primera tanda. Desde entonces, todos los monoplazas permanecieron en boxes y los pilotos abandonaron sus vehículos mientras los equipos aguardaban novedades.










