En ese sentido, el acuerdo contempla la aplicación del esquema 90/10, que determina que el 90% de la mano de obra deberá ser de la provincia. Los trabajadores tendrán que acreditar su residencia efectiva en Santa Cruz y estar inscriptos en el Sistema de Registro de Empleo Local (SIREL). También se buscará favorecer a las empresas locales dedicadas al suministro de insumos y la prestación de servicios.
El acuerdo que permitió destrabar las obras
Uno de los puntos centrales para recuperar el proyecto fue la firma de la Adenda 12 entre Energía Argentina (ENARSA) y Gezhouba. El entendimiento permitió resolver controversias contractuales que se arrastraban desde 2016 y que habían generado reclamos acumulados por más de USD 700 millones, principalmente por la falta de redeterminación de precios.











