En la previa a su regreso a las pistas tras el receso de verano de la Fórmula 1, Franco Colapinto puso el foco en uno de los aspectos más controvertidos que acompañan al crecimiento de la categoría: el aumento del odio y los ataques en redes sociales.
El argentino consideró que los pilotos deben involucrarse para ponerle un límite a la agresividad de los fanáticos, aunque también reconoció que los propios protagonistas pueden contribuir a reducir el problema. "Es cómo es la sociedad hoy en día. Y eso es algo sobre lo que, creo, nosotros como atletas tenemos que hablar un poco más fuerte y poner un límite", sostuvo durante una entrevista con el medio especializado Motorsport.

El piloto de Alpine explicó que muchos usuarios no dimensionan el impacto que pueden tener sus comentarios porque creen que los deportistas no leen lo que se publica en internet. "Como pilotos, tenemos que ayudar a la gente a entender cuánto pueden afectar sus palabras a los demás. Creo que nunca lo han sentido en sus vidas porque nunca recibieron esos mensajes, o probablemente piensan que de todos modos nunca los leemos", señaló.
Para Colapinto, el problema llegó a un punto en el que incluso muchos deportistas decidieron alejarse de las plataformas digitales. "Pero hemos llegado a la situación de que la mayoría de los atletas están borrando sus redes sociales. Creo que como seres humanos tenemos que ser mucho más conscientes del efecto que tienen nuestras palabras", afirmó.
Al respecto, la FIA y la Fórmula 1 ya impulsaron distintas iniciativas para combatir el abuso online, pero el argentino entiende que la responsabilidad también recae sobre quienes compiten. En ese sentido, puso como ejemplo la manera en que los pilotos se expresan ante los medios ddespués de una carrera. "Por mi parte, también nos culpo un poco a nosotros como pilotos porque a veces hablamos en los medios de una manera en la que no pensamos en la fuerza que tienen nuestras palabras", admitió.

En ese sentido, el bonaerense recordó un episodio ocurrido después del fuerte accidente de Oliver Bearman en el Gran Premio de Japón de principios de año. El piloto de Haas había cuestionado públicamente al argentino por su participación en el incidente y, según relató Franco, el conflicto podría haberse resuelto de otra manera. "Le envié un mensaje justo después de la carrera y nunca respondió. Nunca hablamos de ello después, pero luego dijo esto sobre mí. Son ese tipo de cosas que podemos arreglar de una manera diferente, de una forma que sería mucho más fácil y sin hacerlo público", contó.
El argentino aclaró que los mensajes de desconocidos no suelen afectarlo personalmente, aunque la situación cambia cuando los ataques alcanzan a personas de su entorno. "Personalmente, como Franco, esas cosas no me afectan tanto", explicó. Y agregó: "Solo me afecta cuando personas de mi círculo, gente a la que realmente admiro y en la que creo plenamente, me dicen algo".
La exposición también le permitió a Colapinto identificar cuánto cambió su preparación mental desde que llegó a la máxima categoría. Según explicó, la Fórmula 1 implica una exigencia que va mucho más allá de conducir un monoplaza. "En F1 todo es mucho más político, y nadie te lo dice realmente. Nada puede prepararte de verdad para convertirte en piloto de F1 y lidiar con todas las cosas con las que tienes que lidiar. Es un mundo completamente diferente comparado con la F2", sostuvo.









