El Gran Premio de Brasil tuvo un arranque accidentado y lleno de sobresaltos. Apenas se apagaron las luces, el local Gabriel Bortoleto volvió a protagonizar un golpe, tal como le ocurrió en la carrera sprint de ayer, lo que obligó a la salida temprana del auto de seguridad. Esta neutralización benefició a Lando Norris, que pudo conservar el desgaste de sus neumáticos medios en los primeros giros.
No obstante, el reinicio no trajo calma. En la curva 1, Oscar Piastri intentó superar por dentro a Andrea Kimi Antonelli, mientras Charles Leclerc buscaba hacerlo por fuera, creando una choque de tres autos en paralelo. El contacto entre el McLaren del australiano y el Mercedes del joven italiano desató el caos: Antonelli perdió el control y trompeó, pero fue involuntariamente enderezado por el Ferrari del monegasco. Sin embargo, el golpe le reventó la rueda delantera izquierda a Leclerc, que debió abandonar poco después. La dirección de carrera sancionó a Piastri con 10 segundos por su responsabilidad en el incidente.
Entre tanto desorden, Max Verstappen también sufrió un contratiempo. Tras un toque que le provocó una pinchadura, debió ingresar a boxes antes de lo previsto. Pese a caer al 13.º lugar, el neerlandés cambió a neumáticos medios y comenzó una remontada implacable, alcanzando el cuarto puesto en apenas 22 vueltas.











