De manera indiscutida, George Russell se llevó la victoria en el Gran Premio de Singapur, una competencia que volvió a ofrecer emoción en sus giros finales pese a la dificultad para adelantar. El británico de Mercedes largó desde la pole, controló el inicio y mantuvo el liderazgo con un ritmo firme, mientras Max Verstappen intentó acercarse con una estrategia distinta al montar neumáticos blandos.
El de Red Bull, sin embargo, no logró aprovechar esa elección y tuvo que conformarse con la segunda posición, presionado en los últimos metros por Lando Norris. El piloto de McLaren se benefició del tráfico de rezagados para entrar en zona de DRS, aunque no alcanzó a superar al neerlandés.
Norris había protagonizado un incidente en las primeras vueltas al tocarse con su compañero Oscar Piastri en una maniobra agresiva que lo dejó con el alerón dañado. Pese al roce, conservó el tercer lugar, mientras que Piastri finalizó cuarto, seguido por Andrea Kimi Antonelli, el joven italiano de Mercedes que completó una sólida tarea.












