Desde la pole position, Max Verstappen no dio margen a la sorpresa y volvió a demostrar su supremacía en la Fórmula 1. El piloto de Red Bull se impuso con autoridad en el Gran Premio de Estados Unidos, disputado en el Circuito de las Américas, para completar un fin de semana perfecto tras haber ganado también la carrera sprint.
En la largada, Verstappen defendió con firmeza su liderazgo ante Charles Leclerc, quien había apostado por neumáticos blandos y logró superar a Lando Norris en la primera curva. Más atrás, Lewis Hamilton y Oscar Piastri ganaron posiciones frente a George Russell, mientras que Franco Colapinto perdió terreno frente a Gabriel Bortoleto y Esteban Ocon, aunque luego recuperó una posición al superar al francés.
El desarrollo de la competencia no ofreció grandes sobresaltos para Verstappen, que rápidamente abrió una brecha superior a los seis segundos sobre sus perseguidores. El incidente entre Carlos Sainz y Andrea Kimi Antonelli en la vuelta 6 obligó a la aparición del Virtual Safety Car, pero ni siquiera esa neutralización alteró el dominio del tricampeón mundial.










