Erling Haaland fue determinante en la histórica clasificación de Noruega a los cuartos de final del Mundial 2026, pero una vez terminado el encuentro dejó en claro que el impacto del triunfo va mucho más allá del resultado deportivo.
Luego de la victoria por 2-1 sobre Brasil, el goleador confesó que aún no logra dimensionar lo conseguido por su selección y resumió sus sensaciones con una frase que reflejó la magnitud del momento: "Todavía no parece real".
El atacante explicó que durante años creyó que un equipo como Noruega no tenía posibilidades de eliminar a una potencia mundial en una Copa del Mundo, aunque la actuación de su selección terminó por cambiar esa convicción. "Pensaba que era imposible, estaba equivocado", reconoció.
Más allá de la clasificación, Haaland consideró que la victoria representa un paso fundamental para el crecimiento del fútbol noruego. Según explicó, el resultado fortalece la confianza de un plantel que ha mostrado una evolución constante y envía un mensaje a las nuevas generaciones de futbolistas del país.
El delantero sostuvo que este logro demuestra que Noruega puede competir de igual a igual frente a cualquier seleccionado del mundo y consolidarse entre los equipos más competitivos del escenario internacional.
Pese a la alegría por la clasificación, el atacante también destacó la jerarquía del rival y recordó el peso histórico que tiene Brasil en los Mundiales.
En ese sentido, aseguró que la presión recaía sobre el conjunto sudamericano y reveló cuál fue el mensaje que transmitió al plantel antes del encuentro: "La presión era de ellos. Antes del partido les dije a los compañeros que teníamos que disfrutar. Y así fue, disfrutamos del fútbol".