La previa de la semifinal entre la Selección Argentina e Inglaterra estuvo marcada por un clima de máxima tensión en las tribunas del Mercedes-Benz Stadium. Los himnos nacionales quedaron envueltos en silbidos, cánticos y abucheos que reflejaron la histórica rivalidad entre ambas parcialidades, pese al mensaje de calma que había transmitido Lionel Scaloni antes del encuentro.
Aunque el entrenador de la Albiceleste había intentado quitarle dramatismo al partido al afirmar que se trataba únicamente de "un partido de fútbol", el ambiente en Atlanta dejó en evidencia que el duelo trascendía lo deportivo para los simpatizantes.
Durante la interpretación del himno de Inglaterra, los miles de hinchas argentinos presentes en el estadio hicieron sentir su presencia con el clásico cántico: "Y ya lo ve, y ya lo ve, el que no salta es un inglés", impidiendo que la canción patria británica pudiera escucharse con claridad mientras las cámaras enfocaban a los futbolistas ingleses.
La tensión continuó cuando llegó el turno del Himno Nacional Argentino. Como sucede habitualmente en los partidos organizados por la FIFA, solo se interpretó el tramo final de la canción patria.
Sin embargo, durante la introducción musical se escucharon fuertes silbidos y abucheos provenientes del sector ocupado por los simpatizantes ingleses.
Pese a ese contexto, tanto los jugadores argentinos como los miles de hinchas albicelestes respondieron cantando con fuerza el tramo final del himno, logrando imponerse con sus voces en uno de los momentos más emotivos de la noche.