Steve Witkoff calificó de “muy alentadoras” las conversaciones con Zelensky, después de reunirse con Putin en Moscú. Washington busca que ambos países hagan concesiones para alcanzar un acuerdo
La administración de Donald Trump dio este domingo un nuevo paso en su intento por poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania. El enviado especial estadounidense Steve Witkoff calificó como “muy significativas” y “muy alentadoras” las conversaciones que mantuvo en Kiev con el presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, en el marco de una intensa ofensiva diplomática de Washington.
Witkoff y Jared Kushner, enviados de Trump, llegaron a la capital ucraniana después de haberse reunido el sábado durante casi tres horas con el presidente ruso, Vladímir Putin, en el Kremlin. El recorrido por ambas capitales busca acercar posiciones entre Moscú y Kiev y sentar las bases para una nueva ronda de negociaciones.
Steve Witkoff y Jared Kushner
“Fue una discusión muy significativa, sustancial e importante, y estamos muy alentados”, afirmó Witkoff después del encuentro con Zelensky. Kushner también consideró que el viaje permitió encontrar nuevas vías para avanzar y aseguró que la delegación estadounidense había aprendido mucho durante las reuniones mantenidas con ambos gobiernos.
El principal mensaje de Washington es que tanto Rusia como Ucrania deberán realizar concesiones si realmente quieren alcanzar un acuerdo. Witkoff reconoció que las diferencias entre las partes siguen siendo profundas, pero sostuvo que existen elementos suficientes para intentar construir una solución diplomática.
La reunión con Zelensky también permitió abordar cuestiones concretas para Ucrania. Entre ellas estuvieron la defensa aérea, el apoyo energético de cara al invierno, las garantías de seguridad y un eventual plan de reconstrucción y prosperidad para el período posterior a la guerra. El futuro del Donbás continúa siendo uno de los principales puntos de conflicto entre las partes.
Zelensky valoró positivamente la llegada de los emisarios estadounidenses y manifestó su disposición a continuar trabajando para alcanzar una salida diplomática. El presidente ucraniano también expresó su interés en reanudar conversaciones trilaterales entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos.
El contexto resulta especialmente significativo porque Rusia y Ucrania aceptaron una pausa temporal de sus ataques sobre las capitales durante la presencia de los emisarios estadounidenses, creando una ventana diplomática en medio de una guerra que continúa activa en otros frentes.
Vladimir Putin junto a Donald Trump
El objetivo de la administración Trump es conseguir que ambas acepten negociar y que las concesiones necesarias para terminar el conflicto sean discutidas directamente.
Para la Casa Blanca, el momento abre una oportunidad. La guerra todavía no terminó, pero Washington busca transformar una pausa temporal en el campo de batalla en una oportunidad concreta para alcanzar la paz.