Las 12 Horas de Bathurst presenciaron dos escenas tan increíbles como estremecedoras en el Mount Panorama Circuit, Australia. En apenas los primeros minutos de competencia, el alemán Christopher Mies impactó con su Ford Mustang GT3 contra un canguro a más de 250 km/h, y horas más tarde otro violento choque obligó a detener la prueba con bandera roja por casi una hora.
El primer incidente ocurrió cuando apenas se habían disputado 20 de los 720 minutos previstos. En plena recta Conrod y con baja visibilidad, el Mustang del equipo HRT Ford Racing embistió a un canguro que apareció de forma repentina en la pista. El impacto destruyó el parabrisas y dejó el auto fuera de competencia.
"No sé de dónde salió. Debió de ser muy rápido y repentino, porque no hubo ninguna advertencia previa, ni banderas amarillas ni nada, ni ningún mensaje por radio avisando de que había un canguro cerca de la pista", explicó Mies luego del accidente.
El piloto, dos veces ganador de la prueba, logró descender por sus propios medios del vehículo, aunque visiblemente conmocionado. Además, comentó que su parabrisas quedó "completamente destrozado" y "no veía nada" cuando bajó porque estaba "cubierto de sangre". Según confirmaron medios especializados, el animal murió en el acto.
El alemán fue atendido en el centro médico del circuito y no presentó lesiones de gravedad, aunque más tarde fue trasladado para controles adicionales. Tras lo sucedido, pidió revisar las medidas de seguridad en un trazado donde cada año se registran apariciones de fauna: "Creo que deberíamos pensar en retrasar el inicio de la carrera, quizá en lugar de a las 5:50 de la mañana, quizá a las 7 u 8, y terminar más tarde, o poner una valla grande", sugirió.
Horas más tarde, se produjo un segundo accidente de magnitud. El austríaco Johannes Zelger golpeó el muro en la zona de McPhillamy Park y su Porsche quedó dañado y cruzado sobre la pista en Forrest’s Elbow. En una curva ciega y sin margen de maniobra, el estonio Ralf Aron, hermano mayor de Paul, piloto de reserva de Alpine, impactó casi a velocidad plena con su Mercedes-AMG contra el auto detenido.
El Mercedes N°77 se incendió en la parte delantera y la pista quedó bloqueada, lo que obligó a la dirección de carrera a detener la prueba durante casi 56 minutos con bandera roja. Aron, que venía peleando en los puestos de punta, salió aturdido y fue trasladado al Hospital de Orange para estudios.
Más allá de estos incidentes, y tras varias interrupciones de por medio, la victoria finalmente quedó en manos del Mercedes-AMG del Team GMR conducido por Maxime Martin, Maro Engel y Mikael Grenier.