Lucas Corbage necesitó apenas unos segundos para transformar una noche cargada de expectativas en una explosión total. El argentino conquistó el título interino de peso ligero de la Fusion Fight Championship (FFC) con un nocaut brutal sobre Ronal Padilla en el primer asalto, durante la edición 99 realizada de este miércoles en el Complejo Art Media de Buenos Aires, recinto ubicado sobre la Avenida Corrientes.
El público estalló cuando el peleador argentino, con raíces brasileñas, conectó un certero derechazo que definió el combate. Un golpe limpio, preciso, que ingresó pleno y dejó sin respuesta al venezolano, hasta ese momento campeón interino. Padilla cayó de inmediato y el árbitro no dudó un instante en detener la pelea. No hubo polémica, no hubo margen de duda: fue un nocaut contundente, categórico, de esos que quedan marcados en la memoria y reafirman el ascenso de una figura.
Con la victoria, Corbage se adueñó del cinturón interino de las 155 libras. Además del triunfo estelar, el peruano Jon Gary Rivera derrotó por decisión unánime al argentino Martín Blanco y se quedó con el título mosca; mientras que Héctor Almonacid sometió con un mataleón a Ángel Escobar para capturar el cinturón interino pluma.
Sin embargo, todas las miradas quedaron puestas en Corbage. Por la potencia del golpe, por la manera en que revirtió la lógica previa (Padilla llegaba como campeón defensor luego de consagrarse en el FFC 97) y por la contundencia con la que cerró una pelea que prometía ser larga.