La histórica consagración del París Saint-Germain en la Champions League, su primera en la historia, se vio empañada por una noche marcada por el caos en distintos puntos de Francia, especialmente en París. Lo que debía ser una jornada de celebración tras el contundente 5-0 frente al Inter de Milán en Múnich, terminó con un saldo trágico: dos personas murieron, cientos resultaron heridas y más de 500 fueron detenidas.
Mientras en el Allianz Arena los jugadores del conjunto parisino festejaban su victoria, en la ciudad de Grénoble, al suroeste del país, un auto embistió a una multitud que celebraba el título, dejando cuatro heridos, dos de ellos en estado grave. Era solo un anticipo del descontrol que se desataría con más fuerza en la capital francesa.
En París, la tensión ya se percibía desde las horas previas al partido, anticipando una jornada complicada sin importar el resultado final. Tras el pitazo final, los incidentes se intensificaron. En los Campos Elíseos se registraron saqueos a comercios de renombre, enfrentamientos con la policía y un total de 559 arrestos, a pesar de un operativo de seguridad de gran magnitud.










