El exmediocampista era el principal candidato para asumir como entrenador de la Azzurra, pero su rol como embajador de Fonbet generó una fuerte polémica política y obligó a la Federación Italiana a revisar la situación
Cuando todo parecía indicar que la Selección de Italia tenía cerrado a su nuevo entrenador, una inesperada polémica frenó las negociaciones. Andrea Pirlo, principal candidato para asumir la conducción de la Azzurra tras la negativa de Pep Guardiola, quedó bajo la lupa por su vínculo con la mayor casa de apuestas de Rusia.
La Federación Italiana de Fútbol (FIGC) había comenzado a avanzar en la elección del sucesor con el respaldo de Paolo Maldini, quien asumirá un rol clave en el nuevo proyecto deportivo, y de Leonardo Araújo como asesor. Ambos impulsaron el nombre de Pirlo por considerar que representa una combinación de tradición y renovación para iniciar un nuevo ciclo con el objetivo de clasificar al Mundial 2030.
Sin embargo, la candidatura del actual entrenador del Dubai United encontró un obstáculo inesperado. Pirlo es embajador global de Fonbet, una empresa rusa dedicada a las apuestas deportivas, una relación que despertó críticas tanto por tratarse de una compañía del sector del juego como por sus vínculos con Rusia en el actual contexto geopolítico.
Pirlo es embajador de la casa de apuestas rusa Fonbet
Si bien el exvolante podría rescindir ese contrato para asumir el cargo, el debate se profundizó después de que trascendiera que meses atrás participó en Moscú de una campaña promocional de la empresa. Ese antecedente provocó el rechazo de distintos dirigentes políticos italianos.
Una de las voces más críticas fue la de Pina Picierno, vicepresidenta del Parlamento Europeo, quien sostuvo: "Después de la enésima derrota y de no clasificarse de nuevo para el Mundial, el fútbol italiano habría necesitado una revolución cultural, ética y de gestión. La elección de Andrea Pirlo va en la dirección opuesta". Además, cuestionó el vínculo del exjugador con la compañía rusa al considerar que "prestó, libre y repetidamente, su prestigio a una operación de normalización del régimen de Putin".
En la misma línea se expresó el dirigente Carlo Calenda, quien afirmó: "Quien promueva o haya promovido a Rusia después del ataque a Ucrania en 2022 no debería ocupar un cargo nacional".
Ante la repercusión del caso, la FIGC decidió actuar con cautela antes de avanzar con el nombramiento. Según trascendió en medios italianos, Giovanni Malagò, presidente del ente, y Maldini esperan analizar en detalle el contrato que une a Pirlo con Fonbet para determinar si su rol como embajador forma parte del acuerdo que firmó al llegar al Dubai United o si se trata de un vínculo personal e independiente.
Pirlo es DT del Dubai United desde mediados de 2025
Mientras continúa esa evaluación, la designación del campeón del mundo en 2006 quedó en suspenso y la federación italiana deberá resolver si mantiene su apuesta por Pirlo o vuelve a analizar otras alternativas, entre ellas Roberto Mancini y Antonio Conte, para conducir a la Azzurra en el camino hacia el Mundial 2030.