Insólito momento en Brasil: un arquero pidió ir al baño y el árbitro frenó el partido
Cássio pidió ir al baño y el árbitro frenó el partido
porAlejandro Gambirassi
deportes
Cássio, arquero del Cruzeiro, salió del campo por molestias estomacales en pleno segundo tiempo ante Betim y el juego se detuvo casi cuatro minutos
Un episodio tan insólito como poco frecuente se vivió en Brasil. Durante el duelo entre Betim y Cruzeiro por el Campeonato Mineiro, cuando el arquero Cássio Ramos debió abandonar momentáneamente el campo de juego para ir al baño y el árbitro decidió detener el partido para permitirle salir hacia el vestuario.
La situación se produjo a los dos minutos del segundo tiempo en la Arena Urbsan. El experimentado guardameta de 38 años se acercó al juez principal y le comunicó que sufría fuertes molestias estomacales, por lo que solicitó autorización para dirigirse al baño. Con el encuentro detenido, Cássio salió rápidamente rumbo al sector visitante del estadio mientras jugadores de ambos equipos aguardaban en el campo.
Según mostraron las imágenes de la transmisión, un integrante del cuerpo médico de Cruzeiro le alcanzó una medicación antes de que pudiera ingresar al baño. La interrupción se extendió por cerca de cuatro minutos y generó sorpresa tanto en los protagonistas como en las tribunas, en una escena inusual para un partido oficial del fútbol profesional.
A su regreso, el arquero fue recibido con aplausos, risas y gestos distendidos por parte de los hinchas. Lejos de generar incomodidad, el guardameta respondió con sonrisas y gestos cómplices antes de retomar su lugar bajo los tres palos, lo que ayudó a descomprimir el clima del encuentro.
Cássio pudo volver y el partido siguió con normalidad
En lo estrictamente deportivo, Cruzeiro terminó ganando 1-0 gracias al gol de Matheus Pereira sobre el final del partido. El resultado le permitió seguir con chances de clasificación a las semifinales del certamen estadual, en un contexto de presión por el irregular arranque del equipo y el descontento de parte de la afición, que venía de cuestionar el rendimiento tras la dura derrota ante Botafogo en el inicio del Brasileirão.