El Concejo Municipal de Milán aprobó por 197 millones de euros la venta del estadio Giuseppe Meazza a Inter y Milan, que ya tienen en carpeta su demolición y la construcción de un nuevo recinto. La votación terminó dividida, con 24 votos a favor y 20 en contra, pero alcanzó para dar luz verde a un proyecto que reconfigurará la ciudad y su tradición futbolera.
Ambos clubes, en manos de fondos estadounidenses (Oaktree en el caso de Inter y RedBird Capital en el de Milan), proyectan invertir 1200 millones de euros en un complejo urbano de 281.000 metros cuadrados que incluirá un estadio con capacidad para 71.500 espectadores, unas 4.000 butacas menos que el actual San Siro. El diseño estará a cargo de los estudios Foster + Partners y MANICA, con la mira puesta en la Eurocopa 2032, que Italia organizará junto a Turquía.









