Ambos clubes adquirieron el predio del histórico Meazza y avanzan en un mega proyecto de que transformará la zona en una de las más modernas de Europa
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El Inter y el Milan dieron un paso histórico rumbo al futuro. Este lunes, ambos clubes comunicaron oficialmente la firma de la escritura de compraventa con el Ayuntamiento de Milán para adquirir los terrenos que incluyen el Estadio Giuseppe Meazza y toda su área adyacente, conocida como la "Grande Funzione Urbana di San Siro".
La operación, valuada en 197 millones de euros, fue posible gracias a una financiación internacional liderada por Goldman Sachs y J.P. Morgan, acompañadas por Banca BPM y BPER Banca. Estas entidades actuaron como coordinadoras y socias estratégicas en una transacción que marca un punto de inflexión para los dos gigantes lombardos.
Según informaron ambas instituciones en un comunicado conjunto, el nuevo estadio (que se construirá en el mismo predio y será uno de los más avanzados de Europa) estará a cargo de los prestigiosos estudios Foster+Partners y MANICA, que comenzarán de inmediato con el diseño arquitectónico y urbanístico del complejo.
El nuevo estadio será de los más modernos de Europa
El proyecto contempla 281.000 metros cuadrados de desarrollo e incluirá espacios comerciales, áreas verdes y zonas de entretenimiento. Los primeros detalles apuntan a un estadio con capacidad para 71.500 espectadores, equipado con un techo fijo de alta insonorización, aunque sin cubrir el campo de juego, para mantener la esencia del fútbol al aire libre.
En el comunicado, Inter y Milan destacaron: "Este importante hito refleja las ambiciones compartidas del AC Milan y el Inter de Milán, así como de sus respectivos propietarios, RedBird y los fondos gestionados por Oaktree, por alcanzar el éxito deportivo a largo plazo y por una inversión que genere valor para apoyar el crecimiento sostenible de ambos clubes".
Con esta adquisición, Inter y Milan se suman al reducido grupo de clubes italianos propietarios de su propio estadio, junto con Juventus, Sassuolo, Atalanta, Udinese y Cremonese. Un paso decisivo hacia la modernización del fútbol italiano y el renacimiento de una rivalidad que ahora compartirá un nuevo hogar.
Por otra parte, el inicio de la construcción está previsto para 2027, con una inversión total estimada en 1.200 millones de euros. La meta es que el nuevo estadiosea candidato a sede de la Eurocopa 2032, que Italia organizará junto a Turquía.