El empate 1-1 de Auckland City ante Boca, que dejó al Xeneize eliminado del Mundial de Clubes, no solo fue un golpe histórico en lo deportivo, sino que también significó un premio económico inédito para el modesto club neozelandés. Por igualar el partido, la FIFA le entregó un bono de un millón de dólares, que se suma a los 2,5 millones obtenidos por participar en el certamen.
El dato no es menor, ya que esa cifra supera ampliamente cualquier ingreso que Auckland City obtiene compitiendo en Oceanía, donde es habitual campeón, pero en un contexto marcadamente amateur. Según confirmó en diálogo con DSports Sebastián Ciganda, el arquero suplente del conjunto oceánico, el dinero del empate será repartido entre el plantel y el cuerpo técnico, un verdadero premio al esfuerzo.











