El futuro de Julián Álvarez volvió a ocupar el centro de la escena en el Atlético de Madrid. El delantero argentino se reincorporó este lunes a la actividad del conjunto español después de más de un mes alejado del plantel, aunque su regreso estuvo lejos de ser tranquilo.
De acuerdo con información publicada en España, la intención de la “Araña” era mantener una conversación directa con Diego Simeone y Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético, para expresar nuevamente su deseo de cambiar de club y encontrar una solución a la situación que atraviesa.
Julián Álvarez no pudo reunirse con Simeone y Gil Marín
El encuentro que esperaba mantener el delantero finalmente no se produjo. Ninguno de los dos principales referentes con los que pretendía hablar se encontraba en la Ciudad Deportiva.
Simeone estaba fuera de Madrid y no participó del entrenamiento, mientras que Gil Marín tampoco apareció durante la jornada. La ausencia de ambos habría generado malestar en el futbolista, que buscaba avanzar en una definición sobre su futuro.
En ese contexto, Julián Álvarez habría adoptado una postura firme frente a la institución. De acuerdo con la información difundida en España, el atacante transmitió que “se iba a plantar” y que “no contasen con él” para el comienzo de la temporada.
Esta postura podría abrir un nuevo escenario de conflicto y aumentar la posibilidad de que el argentino intente presionar para conseguir su salida del Atlético, pese a la intención del club de mantenerlo en el plantel.
El plantel del Atlético respaldaría al delantero
La situación también comenzó a repercutir dentro del vestuario. Los compañeros de Julián Álvarez estarían dispuestos a acompañarlo y ayudarlo a recuperar la normalidad si finalmente permanece en Madrid.
Sin embargo, dentro del plantel también existiría la consideración de que el delantero debería reconocer que sus declaraciones durante el Mundial, cuando manifestó su intención de ser transferido, fueron desacertadas y ofrecer disculpas públicas a los hinchas.