Una situación inesperada se vivió durante un partido en Uruguay, cuando Leonel Jaime, futbolista de Peñarol y todavía perteneciente a River, decidió interrumpir una jugada ofensiva al observar que un rival necesitaba atención médica.
El jugador advirtió que Kevin Rolón, integrante de Juventud, permanecía tendido en el campo con evidentes signos de dolor. Ante esa situación, optó por detener voluntariamente el avance de su equipo y enviar la pelota fuera del terreno de juego para facilitar la asistencia al adversario.









