El deplorable fútbol argentino sumó un nuevo capítulo de polémica que colocó bajo la lupa a Barracas Central y, especialmente, a la gestión del mafioso Claudio "Chiqui" Tapia al frente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). A través de un informe ciéntifico, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, comprobó que el equipo recibió un trato arbitral marcadamente favorable desde la asunción de Tapia en 2017.
Según el estudio, en el que se utilizaron modelos científicos y técnicas de machine learning, el desempeño del club presidido actualmente por Matías Tapia, hijo del mandatario de la AFA, acumuló más sanciones beneficiosas (penales cobrados y tarjetas mostradas a los rivales) y menos de fallos en contra. De acuerdo con Sturzenegger, ese sesgo habría significado entre 8,5 y 18,5 puntos adicionales por torneo de 28 fechas, una diferencia que puede resultar determinante tanto para esquivar el descenso como para pelear ingresos a copas internacionales.

Para sustentar sus conclusiones, el informe recurrió al método de control sintético, combinado con herramientas avanzadas de inteligencia artificial. La base de datos incluyó una década completa de partidos disputados por equipos que compartieron categorías con Barracas Central: Primera B Metropolitana, Primera Nacional y Primera División.
El control sintético permitió construir un "Barracas Central alternativo", un escenario contrafactual que simula la evolución del club sin la influencia de Tapia al frente de la AFA. Para ello se integraron datos de 56 instituciones, utilizando variables como ritmo de competencia, puntos Elo, índice de estrategia ofensiva (tilt), goles convertidos y esperados, además de probabilidades de resultado.
La comparación arrojó un patrón contundente: hasta abril de 2017, las trayectorias del Barracas real y del Barracas sintético corrían casi en paralelo. Sin embargo, una vez que Tapia asumió la presidencia, la brecha comenzó a abrirse de manera sostenida a favor del Guapo. Hacia octubre de 2024, el club había recibido 177 sanciones favorables, cuando el modelo proyectaba 163: ese 8,59% extra se convirtió en uno de los puntos más controvertidos del estudio.










