El máximo artillero de la historia del conjunto azulgrana y uno de los delanteros más reconocidos del fútbol nacional falleció este jueves a sus 91 años
El fútbol argentino despidió este jueves a una de sus figuras más emblemáticas: José Francisco Sanfilippo murió a los 91 años en Buenos Aires. Ídolo indiscutido de San Lorenzo, campeón con la Selección Argentina y dueño de una personalidad tan impactante como su capacidad goleadora, el "Nene" se convirtió en una referencia imposible de ignorar dentro y fuera de las canchas.
La noticia fue confirmada por el club de Boedo, que lo homenajeó con un mensaje cargado de emoción: "A sus 91 años se fue de este plano José Francisco Sanfilippo. Una leyenda imborrable de San Lorenzo y del fútbol argentino que, por siempre, descansará en nuestros corazones. Gracias por tanto, Nene".
Nacido el 4 de mayo de 1935 en el barrio de Flores, a pocas cuadras de donde décadas más tarde se levantaría la sede azulgrana, Sanfilippo construyó una carrera marcada por el gol. Surgido de las inferiores de San Lorenzo, debutó en Primera División en 1953 y rápidamente se transformó en una de las grandes figuras del fútbol argentino.
Su nombre quedó grabado para siempre en la historia del club: anotó 205 goles oficiales con la camiseta azulgrana, una marca que todavía lo mantiene como el máximo goleador de la historia del equipo. Entre 1958 y 1961 fue elmáximo artillero del campeonato argentino en cuatro temporadas consecutivas y tuvo su mejor año en 1960, cuando convirtió 34 tantos en 40 partidos.
Perfeccionista y obsesivo con el entrenamiento, buscaba mejorar cada aspecto de su definición. Incluso llegó a construir una estructura especial en el fondo de su casa para practicar remates y reducir al mínimo los errores frente al arco. Esa mentalidad hambrienta de gloria lo convirtió en uno de los delanteros más temidos de su época.
Además de su extensa trayectoria en San Lorenzo, pasó por Boca, Nacional de Montevideo, Banfield, Bangu y Bahía. Con el Xeneize disputó la final de la Copa Libertadores de 1963 ante el Santos de Pelé y terminó como máximo goleador de aquella edición. Su carrera también incluyó títulos en Uruguay y Brasil antes de regresar al club de sus amores para retirarse en 1972 como bicampeón.
Sanfilippo jugó la final de la Copa Libertadores 1963 ante el Santos de Pelé
En paralelo a sus actuaciones a nivel clubes, Sanfilippo tuvo un paso destacado por la Selección Argentina. Integró el plantel que conquistó el Campeonato Sudamericano de 1957, participó de los Mundiales de Suecia 1958 y Chile 1962 y ganó la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de 1955. Con 21 goles en 29 partidos, figura entre los máximos goleadores históricos de la Albiceleste.
Tras el retiro, desarrolló una extensa carrera como comentarista y panelista en diversos canales deportivos, como Tiempo Nuevo y El Equipo de Primera. Su estilo frontal, provocador y sin filtros lo transformó en un personaje mediático tan reconocido como el goleador que había sido dentro del área. A lo largo de los años protagonizó recordados cruces televisivos con figuras como Sergio Goycochea, Carlos Bilardo, Oscar Ruggeri y Héctor Veira, siempre fiel a una personalidad que nunca buscó agradar a todos.
Con su muerte se va uno de los grandes goleadores de la historia del fútbol argentino, pero queda una huella imborrable. La del delantero que vivió para el gol, que convirtió a San Lorenzo en su casa y que nunca dejó de decir exactamente lo que pensaba.