Boca inició su receso post temporada con una premisa clara: acelerar el mercado de pases para asegurarse refuerzos antes de la Copa Libertadores 2026. Y aunque el nombre elegido para abrir la lista fue el de Marino Hinestroza, el arribo del colombiano todavía continúa en suspenso.
Hace unos días, el delantero de 23 años alimentó la expectativa con una publicación en Instagram con los colores azul y amarillo, sugiriendo que su desembarco podía concretarse "en cuestión de horas". Sin embargo, la semana avanzó sin confirmaciones, sin fecha de revisión médica y sin firma.
En ese sentido, desde Colombia apuntan a un único responsable: Atlético Nacional. Según trascendió en el país cafetero, la transferencia está frenada por una deuda salarial que el club de Medellín mantiene con el futbolista y que habría generado un contrapunto inesperado. La dirigencia pretende que Hinestroza resigne parte de lo adeudado para liberar su salida, evitando un pago inmediato que, aseguran, significaría un duro golpe financiero.
Atlético Nacional quiere que Hinestroza le perdone parte de una deuda salarial
Los medios locales van más allá y hablan de un "juego sucio" en la negociación, señalando que se habrían modificado pequeñas cláusulas del documento con el objetivo de dilatar los tiempos y presionar al jugador para desistir del monto que reclama.
Si bien en Brandsen 805 comprenden el motivo de la demora y siguen a la espera de su arribo, mantienen el deseo de sumarlo cuanto antes a la pretemporada, que dará inicio el próximo viernes 2 de enero en el predio de Ezeiza, y confían en que la situación se destrabe en las próximas horas para presentarlo oficialmente como el primer refuerzo oficial del club.
Mientras tanto, el jugador se mantiene firme y no habría cedido ante la exigencia de renunciar a salarios impagos. El Xeneize, por ahora, aguarda. Y la novela, que parecía de un capítulo, promete extenderse unos días más.