El Inter Miami vive tiempos de despedidas. Jordi Alba anunció su retiro del fútbol profesional a los 36 años, apenas una semana después de la confirmación del adiós deSergio Busquets, y marcó otro cierre emotivo en el ciclo de los exjugadores del Barcelona que acompañaron a Lionel Messi durante más de una década.
"Ha llegado el momento de cerrar una etapa trascendental en mi vida. He tomado la decisión de poner fin a mi carrera como futbolista profesional al terminar esta temporada. Lo hago con absoluta convicción, con plenitud y con felicidad", expresó el defensor en un video publicado en sus redes, visiblemente emocionado.
Formado en La Masia, Alba fue parte central de la era más exitosa del Barça, donde conquistó todos los títulos posibles, incluida la Champions League 2015. Su velocidad, su capacidad para proyectarse y su entendimiento casi telepático con Messi lo convirtieron en una pieza fundamental de un equipo que marcó época.
Jordi Alba fue uno de los mejores socios que tuvo Messi
En su mensaje de despedida, el lateral repasó los clubes que marcaron su camino: Atlético Centro Hospitalense, Cornellà, Nàstic de Tarragona, Valencia, Barcelona e Inter Miami, además de su paso por la Selección Española, con la que ganó la Eurocopa 2012 y disputó tres Mundiales.
"El fútbol me lo ha dado absolutamente todo. Hoy cierro este capítulo sabiendo que lo he entregado todo. Gracias fútbol, gracias por tanto", concluyó.
Su retiro deja un vacío simbólico: el de los laterales ofensivos que cambiaron el juego moderno y el de una sociedad que hizo historia junto a Messi. Con su adiós, Inter Miami despide otro referente y el fútbol mundial se queda sin uno de los últimos exponentes de una generación que unió talento, lealtad y títulos en cantidades pocas veces vistas.