Pese a este paso atrás, el delantero mantiene vigente su demanda ante el Tribunal Laboral de Francia, donde exige el pago de 55 millones de euros correspondientes a salarios y primas no percibidos. El conflicto surgió tras su partida del club parisino sin un acuerdo económico que compensara su salida.
El gesto de Mbappé puede leerse como una forma de calmar las aguas en una relación que se tensó al máximo en sus últimos meses en París. Según el diario Marca, la idea del futbolista es concentrarse únicamente en lo deportivo y dejar de lado las disputas legales durante este tramo decisivo de la temporada.












