Como ya es costumbre, el presidente Javier Milei utilizó nuevamente al fútbol para explicar el rumbo de su gestión. En diálogo con Antonio Laje para A24, el mandatario gráfica comparación de los errores de su Gobierno con los fallos que se producen en un partido decisivo, tomando como ejemplo la final Boca–Milan de 2003 en Japón.
"Yo suelo hacer un ejemplo que a mí me encanta, que es la final de Boca contra el Milan en Japón", comenzó Milei, recordando que Sebastián Battaglia falló su penal en aquella definición por la Copa Intercontinental. Ante la consulta de un periodista sobre cómo se sentía Battaglia tras el fallo, Milei citó la respuesta que eligió como enseñanza: "¿Vos pateaste alguna vez un penal en una final del mundo?".
Con esto, el jefe de Estado graficó su postura sobre la toma de decisiones y los errores: "Los penales los erran los que patean. Los que no patean, no los erran. Y los que están en la tribuna, menos". Y completó: "Cuando vos hacés, hay chances de que cometas errores. Y si hacés mucho, también hay chances de cometer muchos errores".
Con estas comparaciones, Milei volvió a mostrar su visión de la gestión, con una conducción en la que los errores son inevitables y donde lo importante es la acción y los resultados, más que la aprobación desde la "tribuna".
El otro paralelismo con la generación dorada de Boca
Hace unos meses, Milei recurrió a otra referencia a aquel Boca para hablar de su relación con la vicepresidente Victoria Villaruel, al mencionar la relación entre Juan Román Riquelme y Martín Palermo, quienes no se llevaban bien, pero seguían rindiendo en la cancha.
"Riquelme y Palermo no se llevaban bien y Palermo seguía haciendo goles y Boca seguía ganando y ambos ganaban", afirmó. Y remarcó concluyó: "No importa. ¿Funciona? Listo".