Hay partidos que quedan en la memoria por el resultado y otros que lo hacen por una circunstancia extraordinaria. El duelo entre Italia y Alemania fue de los segundos. En un amistoso disputado en Reggio Calabria, ambas selecciones protagonizaron el set más largo registrado entre equipos nacionales: el primer parcial terminó 66-64 después de 1 hora y 29 minutos de juego.
El encuentro correspondió a la FIPAV Cup Men Elite y tuvo a Alemania como ganador de ese interminable comienzo. El conjunto germano llegó a estar 12-7 abajo, pero consiguió reaccionar y llevó el marcador hasta el 18-18. Más adelante, tuvo sus primeras oportunidades para cerrar el set cuando se puso 24-22, aunque Italia logró sostenerse y desde allí comenzó una sucesión de igualdades que parecía no tener final.
La explicación estuvo en una de las reglas básicas del vóley: un set se gana al llegar a 25 puntos, pero siempre con una diferencia mínima de dos. Como ninguno de los dos equipos podía obtener esa ventaja, el marcador siguió creciendo hasta superar ampliamente todos los registros habituales.
Entre Alemania e Italia salvaron 43 pelotas de set. Los italianos tuvieron 28 oportunidades antes de que sus rivales consiguieran cerrar el parcial, mientras que Alemania necesitó 15 chances para encontrar finalmente los dos puntos consecutivos que le permitieron festejar. Finalmente, Tobias Brand fue quien convirtió el punto definitivo para establecer el 66-64.
El primer set por sí solo duró 89 minutos y reunió 130 puntos, una combinación que permitió superar ampliamente la marca anterior entre selecciones. El récord pertenecía a Argentina y tenía apenas dos meses de antigüedad: el 28 de junio, el conjunto nacional había derrotado a Polonia 50-48 durante la Liga de Naciones de Vóley, en un parcial que se extendió durante 62 minutos.
El nuevo registro también desplazó una marca que durante más de una década había sido referencia en el vóley de clubes. En 2013, Korean Air Jumbos había vencido 56-54 a Rush & Cash en el campeonato masculino de Corea del Sur. En Italia, mientras tanto, el récord local correspondía al 54-52 entre Cuneo y Treviso en 2002.
Lo curioso es que, después de semejante comienzo, todavía quedaba prácticamente todo el partido por delante. Italia respondió en el segundo set con un 25-22, Alemania volvió a imponerse en el tercero por 25-23 y los italianos igualaron nuevamente con otro 25-22. En el tie-break, Italia terminó de dar vuelta la historia con un 15-12 y se quedó con el partido por 3-2, después de casi cuatro horas de juego.